¿Sabias qué?

El nombre se debe a una promesa del sacerdote Julio María Matovelle para derrocar al dictador de la República, Ignacio de Veintemilla. Según el historiador Enrique Ayala Mora, Matovelle y los Restauradores, un movimiento político opositor a Veintemilla, hicieron un voto nacional para construir la basílica más grande del país si Veintemilla salía del poder. Y así fue, en 1883 los Restauradores lo vencieron. Pero no fue hasta el año 1890 cuando empezó la construcción de este templo. 

 

La Basílica fue construida en el barrio San Juan. En 1890 se puso la primera piedra, después de que seis años atrás (1884) el Congreso Nacional aprobara su edificación. Tiene siete puertas de acceso, tres en la fachada y cuatro laterales. La concepción de los sacerdotes oblatos, en aquella época, era que la iglesia debía ser majestuosa “para recordar que representa el consagrado Corazón de Jesús, que es la justicia social”, explica el padre Ramiro Cristancho. 

Su diseño, en forma de una cruz gótica, fue realizado por el arquitecto francés Emilio Tarlier desde 1890. La influencia europea se destaca en La Basílica, pues la fachada se parece a la Catedral de Burgos (España) y a la de Notre Dame (Francia). La diferencia está en el color de la piedra.